Los centros autorizados de tratamiento favorecen el reciclaje de vehiculos fuera de uso
Un hecho del cual somos cada vez más conscientes, es de importancia medioambiental que tiene el reciclaje de los residuos que generamos en nuestra vida diaria. Pero también hemos de considerar que igual de importante es el reciclado de los materiales que componen las herramientas que facilitan nuestro modo de vida, como por ejemplo los coches. Actualmente dar de baja un vehiculo y enviarlo a un centro autorizado de tratamiento, permite que se pueda llegar a recuperar hasta un 87% de su peso, ya que se recicla hasta un 76% de su peso, además de revalorizar energéticamente hasta un 11%.
En 2009 cerca de un millón de vehiculos se dieron de baja y se enviaron al desguace para poder ser reciclados, lo que traducido en cifras ha supuesto evitar la emisión de aproximadamente 985.000 toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera. Para asegurar esta gestión, se aprobó en el año 2002 el Real Decreto 1383 que regula la gestión de los vehiculos al final de su vida útil, y por el cual el usuario tiene la obligación de entregarlo en un centro autorizado de tratamiento.
Pero a muchos les surgirá una duda ¿Cómo se recicla de un coche? Pues una vez el propietario lo deja en manos del centro de tratamiento, y tras una etapa de descontaminación, en la que le son retiradas las baterías, líquidos, plásticos, textiles y cableado, se puede realizar la valoración de lo que se va a poder reciclar de lo que ha quedado del vehiculo. Cuando el resto se compone solo de materiales metálicos, se prensan y son trasladados a la planta de fragmentación dónde un molino de martillos tritura en fragmentos de aproximadamente entre 20 y 40 cm. Las partes metálicas que puedan ser reutilizadas se seleccionan pasando los fragmentos a través de una corriente magnética, y posteriormente se envían a la industria siderúrgica para su reciclado.
Para favorecer esta práctica, muchas empresas han comenzado a ofrecer sus servicios para facilitar la recogida con grúa de aquellos coches que se considera que ha llegado al final de su vida útil, y lo trasladan gratuitamente hasta el centro de tratamiento autorizado, remitiendo al propietario el Certificado de Destrucción, mediante el cual se comunica la realización del proceso de desguazado y descontaminación, así como su baja definitiva en la DGT.

